Este artículo del doctor Luis Ramiro Beltrán, especialista en comunicación para el desarrollo, nos presenta detalladamente, tal como el titulo lo indica, las premisas, objetos y métodos extranjeros en la investigación sobre comunicación en América Latina. Esta ciencia “no más que cualquier otra actividad humana, no existe en el aire. Es el producto de la vida social en la comunidad en la cual opera, y esto es particularmente cierto en el caso de las ciencias sociales» (Hofstee, 1968). «Uno se debe preguntar como serian de diferentes las ciencias sociales si las hubieran fundado kenianos, japoneses o bolivianos» (Rogers, 1969: 364)”.Por eso es obvio que todo esto al surgir en países no latinoamericanos, países con realidades socio-económicas muy diferentes -pues son desarrollados- , originan premisas, objetos y métodos con una utilidad escasa, nula o peor, de estorbo, para el desarrollo de Latinoamérica. En Europa y principalmente en Estados Unidos, esta ciencia surgió como una ciencia de ajuste, y no de reestructuración como la que necesita América Latina.
Fue tanta la confianza de los norteamericanos sobre esta ciencia de ajuste, que en un principio no cayeron en cuenta de sus errores. Como principalmente ser un alcahueteador del statu quo, pues para ellos era más difícil notarlo en su economía desarrollada y prospera. Así cayeron en sutiles errores como: investigar solo el publico meta, pero no al persuasor, a aquel que «tiene la sartén por el mango». Creer ingenuamente en que podían lograr la objetividad pura, cuando eso conduce es seguirle el juego a la clase gobernante. Si el objetivismo puro no se puede lograr, lo mismo aplica para la neutralidad. “El científico que diga que quiere hacer investigación sin comprometerse a cambiar la sociedad está de hecho tan ideológicamente comprometido [, en este caso con el statu quo,] como el otro que cree en la investigación como un instrumento para el cambio humano y social» (Dfaz Bordenave, 1966: 211)”. Si un científico es tan aséptico que no se solidariza con las mayorías rehusando “a la vista las tragedias diarias de una sociedad injusta, ~ ¿para que necesita a ese científico el cambio social?” “Quizás fue un tipo similar de razonamiento realista, sincero y sin pretensiones el que movió a Mark Twain a preguntar: « ¿Contra quién eres neutral? »”. Así pues se alcahueteo el sistema social, al hacerlo intocable, y echando toda la culpa solo al individuo: “La culpabilidad personal satura la mayoría de las definiciones de problemas sociales más que la culpabilidad del sistema social; pocas veces quienes hacen las definiciones son capaces de cambiar el sistema, de manera que lo aceptan como es. Tal aceptación favorece el énfasis sobre variables psicológicas en la investigación de comunicación. A menudo, la causa a nivel individual del definidor del problema se convierte en la variable más importante del investigador. [Según estos investigadores] es el propio campesinado el culpable de su mala fortuna, no la sociedad que lo esclaviza y explota. […Que] la mayoría de los campesinos, presumiblemente por nacimiento o por su deseo soberano, no son solo ignorantes, sino que tienen una tendencia obstinada hacia la tradición. Además, son «fatalistas», «no arriesgados» y «sin creatividad». Más aún, carecen de «orientación hacia el futuro», no tienen «sentido empresarial» y padecen de muy baja «motivación de logro». Y, supersticiosos y católicos como son, a menudo, no han aprendido de la mística desarrollista, de «la ética protestante y del espíritu del capitalismo» las ventajas del ahorro y la inversión”.
Críticas recientes (no olvidemos que este artículo es de 1978) a su aplicación “en los países menos desarrollados provienen de los propios investigadores norteamericanos”, y también de latinos, con influencia de europeos y marxistas. “Han hecho notar el sesgo elitista implícito en estos paradigmas. Enfrentados con la abrumadora realidad de que los medios masivos en países similares a los de Latinoamérica no llegan a la masa campesina”. “Lo que más se le critica es que sufre de insensibilidad frente a factores contextuales y socioestructurales de la sociedad”. “En esencia elIos sostienen lo siguiente: 1. EI cambio general de la estructura social constituye el prerrequisito básico para lograr un desarrollo auténticamente humano y democrático. 2. Los adelantos tecnológicos en los campos de la agricultura y en otros sectores productivos no solo no conducen necesariamente hacia la obtención de este desarrollo, sino que incluso pueden impedirlo al fortalecer aún más a las elites conservadoras dominantes. 3. La comunicación, tal como existe en la región, no solo es incapaz por naturaleza de generar desarrollo nacional, sino que a menudo actúa en su contra, de nuevo, en favor de las minorías gobernantes. 4. La propia comunicación esta tan sometida a los arreglos organizativos predominantes en la sociedad, que difícilmente se puede esperar de ella que actué independientemente como un contribuyente primordial a una profunda y amplia transformación social.
La estructura de poder de la sociedad: “Según los críticos, este factor es el que en gran parte define quien es un «innovador» y quien permanece como un «rezagado». Cuellar y Gutierrez (1971) agregan que el concepto de «Iiderazgo» del modelo de difusión esconde el de «elite» u «oligarquía»; que «cosmopolitismo» disfraza la conexión de intereses entre los detentores del poder rural y del urbano, y que el término «grupo de referencia» puede servir para diluir la realidad de «dominación interna» cuya víctima es el campesinado. Se esfuma así «la ilusión de que el campesino es un individuo que tiene acceso a la información y puede tomar sus propias decisiones». AI estudiar una comunidad rural colombiana, Haney (1969) comprobó que la mayoría de sus campesinos estaban cercados por la pobreza debido a la influencia de un complejo conjunto de instituciones locales y nacionales que, sistemáticamente, minaban sus ganancias, ahorros e inversiones. Drake (1971) hallo que los colombianos que ocupaban posiciones claves económicas, sociales y políticas en la comunidad tenían suficiente poder para usar los canales de comunicación como frenos a los cambios institucionales. Roea (1969) demostró que los periódicos peruanos directamente sometidos a grandes intereses terratenientes estaban muy parcializados contra movimientos invasores de campesinos sin tierra”.
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martes, 18 de octubre de 2011
lunes, 17 de octubre de 2011
LA INDUSTRIA CULTURAL
Theodor Adorno, a manera de honesta denuncia y crítica, define a la industria cultural como una fábrica de ideología. De la ideología de la clase dominante del statu quo, así pues, no es arte. Hay que tener en cuenta que Adorno vivió de 1903 hasta 1969, época de gran auge de la gran industria de producción masiva. En el que ante la enorme producción, se empujaba a la publicidad para que produjeran clientes que la consumieran (homogenización de gustos). De ahí la enorme importancia que se le dio a los medios masivos de comunicación -la industria cultural- durante esta época. Tan enorme importancia se le dio, que se le sobrevaloro y quizá Adorno cayó en ese error. Tan poderosa vio a la industria cultural, que creyó que se desperdiciaba a propósito su enorme poder de convencimiento y divulgación de ciencia, arte y de protesta:
“Más se deshumaniza esta esfera [de la industria cultural], mas publicita las grandes personalidades, y más habla a los hombres con la voz cascada del lobo disfrazado de abuelita”. “La industria cultural es importante, como factor dominante del espíritu, hoy”. “Si los abogados de la industria cultural oponen a esto que ellos no pretenden el arte, entonces se trata una vez más de ideología. Ninguna infamia se enmienda porque se declare como tal”. “No en vano se puede escuchar en América de boca de productores cínicos que sus filmes deben estar a la altura del nivel intelectual de un niño de once años. Haciéndolo, se sienten cada vez mas incitados a trasformar a un adulto en un niño de once años”.
Ya el sociólogo italiano Gianni Statera nos comentaba sobre el típico imaginario que tiene la gente con respecto a los medios masivos de comunicación, en el que la gente creyendo que son muy poderosos, sostienen sus potenciales y enormes beneficios:”En el advenimiento de Ia comunicación de masas, veían el instrumento adecuado para revelar ante el mundo una nueva aurora de democracia”. Y estos mismos imaginarios por lo anterior, también advierten patriarcalmente sobre los graves peligros de la industria cultural: “Se elevaron entonces, en Estados Unidos, voces ilustres y graves para poner en guardia frente a los graves peligros que acechaban a la democracia en una sociedad en la que unos poderosos instrumentos de persuasión pudieran manipular ad libitum masas enormes de individuos indefensos”. Pero esto no es cierto, tal como lo revelaron las más cuidadosas investigaciones: “Películas en las que blancos y negros entraban en contacto de forma diversa, eran decodificadas por los sujetos orientados en una dirección racista, de tal modo que se convertían en mensajes de tipo racista”. “Los massmedia accionan, sobre todo, como factores de refuerzo de opiniones, orientaciones y actitudes preexistentes, salvo su configuración como posible factor concomitante en procesos de «pequeña modificación de opinión» en circunstancias favorables bien precisas con la mediación del líder de opinión”.
Lo innegable es que las críticas de Adorno, aunque exageradas y con poca profundidad en las causas y alcances de la industria cultural (por lo menos en este texto), tienen una dirección acertada en la definición de sus características:
“Esas informaciones [de la industria cultural] son seguramente pobres o insignificantes, como lo prueba todo estudio sociológico sobre algo tan elemental como el nivel de información política, y los consejos que se desprenden de las manifestaciones de la industria cultural son simples futilezas, o aun peor”. “La idea de que el mundo quiere ser engañado, se ha hecho más real de lo que jamás pretendió ser. Los hombres, no solo se dejan engañar, con tal de que eso les produzca una satisfacción por fugaz que sea, sino que incluso desean esta impostura aun siendo conscientes de ella; se esfuerzan por cerrar los ojos y aprueban, en una especie de desprecio por si mismos que soportan, sabiendo por que se provoca. Presienten, sin confesárselo, que sus vidas se hacen intolerables tan pronto como dejan de aferrarse a satisfacciones que, para decirlo claramente, no son tales”.
“Más se deshumaniza esta esfera [de la industria cultural], mas publicita las grandes personalidades, y más habla a los hombres con la voz cascada del lobo disfrazado de abuelita”. “La industria cultural es importante, como factor dominante del espíritu, hoy”. “Si los abogados de la industria cultural oponen a esto que ellos no pretenden el arte, entonces se trata una vez más de ideología. Ninguna infamia se enmienda porque se declare como tal”. “No en vano se puede escuchar en América de boca de productores cínicos que sus filmes deben estar a la altura del nivel intelectual de un niño de once años. Haciéndolo, se sienten cada vez mas incitados a trasformar a un adulto en un niño de once años”.
Ya el sociólogo italiano Gianni Statera nos comentaba sobre el típico imaginario que tiene la gente con respecto a los medios masivos de comunicación, en el que la gente creyendo que son muy poderosos, sostienen sus potenciales y enormes beneficios:”En el advenimiento de Ia comunicación de masas, veían el instrumento adecuado para revelar ante el mundo una nueva aurora de democracia”. Y estos mismos imaginarios por lo anterior, también advierten patriarcalmente sobre los graves peligros de la industria cultural: “Se elevaron entonces, en Estados Unidos, voces ilustres y graves para poner en guardia frente a los graves peligros que acechaban a la democracia en una sociedad en la que unos poderosos instrumentos de persuasión pudieran manipular ad libitum masas enormes de individuos indefensos”. Pero esto no es cierto, tal como lo revelaron las más cuidadosas investigaciones: “Películas en las que blancos y negros entraban en contacto de forma diversa, eran decodificadas por los sujetos orientados en una dirección racista, de tal modo que se convertían en mensajes de tipo racista”. “Los massmedia accionan, sobre todo, como factores de refuerzo de opiniones, orientaciones y actitudes preexistentes, salvo su configuración como posible factor concomitante en procesos de «pequeña modificación de opinión» en circunstancias favorables bien precisas con la mediación del líder de opinión”.
Lo innegable es que las críticas de Adorno, aunque exageradas y con poca profundidad en las causas y alcances de la industria cultural (por lo menos en este texto), tienen una dirección acertada en la definición de sus características:
“Esas informaciones [de la industria cultural] son seguramente pobres o insignificantes, como lo prueba todo estudio sociológico sobre algo tan elemental como el nivel de información política, y los consejos que se desprenden de las manifestaciones de la industria cultural son simples futilezas, o aun peor”. “La idea de que el mundo quiere ser engañado, se ha hecho más real de lo que jamás pretendió ser. Los hombres, no solo se dejan engañar, con tal de que eso les produzca una satisfacción por fugaz que sea, sino que incluso desean esta impostura aun siendo conscientes de ella; se esfuerzan por cerrar los ojos y aprueban, en una especie de desprecio por si mismos que soportan, sabiendo por que se provoca. Presienten, sin confesárselo, que sus vidas se hacen intolerables tan pronto como dejan de aferrarse a satisfacciones que, para decirlo claramente, no son tales”.
ESTRUCTURA Y FUNCIÓN DE LA COMUNICACIÓN EN LA SOCIEDAD.
Este texto del sociólogo Harold Lasswell nos muestra que la estructura de la comunicación consta de: a) Vigilancia del entorno, revelando amenazas y oportunidades que afecten a la posición de valor del individuo o comunidad y de las partes que la componen. b) Correlación de los componentes del individuo o sociedad en cuanto a dar una respuesta al entorno; c) Transmisión del legado social. Esta estructura permite cumplir la función de la comunicación, la cual a saber es: Armonizar o mantener el equilibrio interno del individuo o comunidad con el entorno.
En la estructura de la comunicación de una sociedad, la vigilancia (a) la cumplen diplomáticos, agregados y corresponsales extranjeros. La (b), correlación para dar una respuesta: Editores, periodistas y locutores. Y la (c), transmisión del legado: pedagogos, en familia y en la escuela.
El problema es que los vigilantes diplomáticos se prestan mucho para la manipulación de la comunicación, con el fin de cumplir los objetivos de la clase dirigente. Igual manipulación se da para la correlación de respuesta, debido a que la dirigencia es la dueña de los medios masivos de comunicación. Lo mismo, pero en menor medida puede decirse de la (c) por la trasmisión de un legado alienado, debido a los anteriores puntos.
“La estructura social revela mayor o menor concentración de poder, de riqueza y de otros valores en unas pocas manos. En ciertos lugares, esta concentraci6n pasa de una generación a otra, formación de castas en vez de constituir una sociedad móvil. En toda sociedad, los valores son modelados y distribuidos de acuerdo con unas normas más o menos distintivas (Instituciones). Las instituciones incluyen comunicaciones que son invocadas como apoyo de la red de acción como un todo. Estas comunicaciones son la ideología”. “La estructura de observación dentro de un Estado es un índice valioso del grado de integración del Estado, Cuando las clases dirigentes temen a las masas, los dirigentes no comparten la visión de la realidad del ciudadano medio. Cuando la imagen de la realidad que tienen los reyes, .presidentes y gabinetes no puede circular a través de todo el estado considerado en su conjunto, el grado de discrepancia muestra hasta qué punto los grupos dirigentes basan su poder sobre la distorsión de la realidad”. “O bien, para expresar la cuestión de otro modo: si la «verdad» no es compartida, los elementos dirigentes esperan un conflicto interno, antes que una acomodación armoniosa al entorno exterior del Estado. Por consiguiente, los canales de comunicación son controlados”. “En las sociedades democráticas, las opciones racionales dependen del conocimiento, el cual, a su vez, depende de la comunicación y, muy en especial, de la equivalencia de observación entre dirigentes, expertos y profanos”.
Sin embargo hay que tener en cuenta que el sociólogo Lasswell ha hecho este texto desde un pasado en que no había internet, el cual es un medio del (b) que no se presta tan fácilmente para la manipulación de las dirigencias, y donde de hecho ha servido para que muchas sociedades se reúnan en contra de las manipulaciones de los diplomáticos del punto (a).
En la estructura de la comunicación de una sociedad, la vigilancia (a) la cumplen diplomáticos, agregados y corresponsales extranjeros. La (b), correlación para dar una respuesta: Editores, periodistas y locutores. Y la (c), transmisión del legado: pedagogos, en familia y en la escuela.
El problema es que los vigilantes diplomáticos se prestan mucho para la manipulación de la comunicación, con el fin de cumplir los objetivos de la clase dirigente. Igual manipulación se da para la correlación de respuesta, debido a que la dirigencia es la dueña de los medios masivos de comunicación. Lo mismo, pero en menor medida puede decirse de la (c) por la trasmisión de un legado alienado, debido a los anteriores puntos.
“La estructura social revela mayor o menor concentración de poder, de riqueza y de otros valores en unas pocas manos. En ciertos lugares, esta concentraci6n pasa de una generación a otra, formación de castas en vez de constituir una sociedad móvil. En toda sociedad, los valores son modelados y distribuidos de acuerdo con unas normas más o menos distintivas (Instituciones). Las instituciones incluyen comunicaciones que son invocadas como apoyo de la red de acción como un todo. Estas comunicaciones son la ideología”. “La estructura de observación dentro de un Estado es un índice valioso del grado de integración del Estado, Cuando las clases dirigentes temen a las masas, los dirigentes no comparten la visión de la realidad del ciudadano medio. Cuando la imagen de la realidad que tienen los reyes, .presidentes y gabinetes no puede circular a través de todo el estado considerado en su conjunto, el grado de discrepancia muestra hasta qué punto los grupos dirigentes basan su poder sobre la distorsión de la realidad”. “O bien, para expresar la cuestión de otro modo: si la «verdad» no es compartida, los elementos dirigentes esperan un conflicto interno, antes que una acomodación armoniosa al entorno exterior del Estado. Por consiguiente, los canales de comunicación son controlados”. “En las sociedades democráticas, las opciones racionales dependen del conocimiento, el cual, a su vez, depende de la comunicación y, muy en especial, de la equivalencia de observación entre dirigentes, expertos y profanos”.
Sin embargo hay que tener en cuenta que el sociólogo Lasswell ha hecho este texto desde un pasado en que no había internet, el cual es un medio del (b) que no se presta tan fácilmente para la manipulación de las dirigencias, y donde de hecho ha servido para que muchas sociedades se reúnan en contra de las manipulaciones de los diplomáticos del punto (a).
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